Debajo de sus actuales construcciones
se despliegan importantes secciones de túneles
que pueden ser visitados por los turistas y todos aquellos
argentinos que quieran saber algo más de la historia
de la ciudad de Buenos Aires.
La mayor parte de los edificios
que alberga fueron construidos por los jesuitas, y una
vez expulsados estos del Río de la Plata, tomados
por el gobierno central para disponer allí la instalación
de distintas instituciones, algunas de las cuales han
prosperado hasta nuestros días.
En esta manzana se encuentra la
Iglesia de San Francisco,
que es considerada la más antigua de la ciudad,
construida con ladrillos, que en este caso reemplazaron
al adobe. Ha sido nombrado Monumento Histórico
Nacional.