Se trata de un parque que cuenta actualmente con 6700 hectáreas, de las cuales casi la mitad fueron cedidas por la familia Tornquist.
Creado en el año 1937, junto a otros parques de la provincia de Buenos Aires, contiene el famoso Cerro de la Ventana que le da el nombre a todo el sistema y que fuera declarado Monumento Natural en el año 1959.
Se abona una entrada accesible que permite realizar todas las actividades que ofrece el parque, por supuesto los guardaparques se encargan de inscribir a todos aquellos que intentan este ascenso.
El primer tramo atraviesa un pinar magnífico que conduce al sendero principal, se encuentra demarcado con mojones de madera que del 1 al 10 y que nos indican el camino hasta la cima.
Es importante llevar agua potable para utilizar durante el trayecto cuya duración dependerá del ritmo personal y que puede oscilar alrededor de las 3 horas.
El Parque Ernesto Tornquist posee una sala de interpretación ecológica donde se podrán apreciar las edades geológicas de la región volcadas en maquetas. Además podremos conocer datos de la biogeografía regional.
Una vez realizada esta primera aproximación zonal, estamos en condiciones de emprender el camino de faldeo serrano de aproximadamente unos 8 kilómetros, en los que podremos observar ejemplares autóctonos e introducidos de la flora y fauna del parque.
El sendero vehicular culmina después de este tramo, para dar comienzo a una caminata de dos horas y media pasando por Los Piletones y arribar a las cuevas del Toro y de Corpus Christi que presentan pinturas rupestres del período pre-tehuelche.
Otra perla dentro del parque...
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La Garganta Olvidada
Desde el Campamento de Base se puede iniciar una caminata de una hora que nos va a llevar a rodear por el este el Cerro de la Ventana siguiendo el cauce seco de un río.
La caminata requiere poco esfuerzo, salvo el de sortear rocas de lados filosos que conforman el lecho fluvial que está casi la mayor parte del año seco.
En el último tramo se comienza a observar la caída de agua que conforma la Garganta Olvidada, cuyo caudal dependerá de las precipitaciones de la zona y con una caída de cerca de los 15 metros de altura.
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Ascenso al Cerro Bahía Blanca
En este caso hay que partir desde el sector correspondiente a la Reserva propiamente dicha. Se trata de un ascenso autoguiado, que no ofrece demasiadas dificultades. La duración estimada es de 3 horas de caminata, pero el paisaje que brinda la cima vale la pena el esfuerzo.
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Se puede observar la localidad de Villa Ventana y el cordón Esmeralda, uno de los más prominente dentro del conjunto de este sistema orogénico.
En el trayecto se ven rocas cuya antigüedad puede llegar a los 450 millones de años, que han ocupado dentro de la zona distinta disposición y sufrido todos los tipos de erosión existente.
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Centro de Interpretación de la Reserva
Este parque provincial cuenta con un centro de interpretación que por medio de los guardaparques nos instruyen sobre las características físicas y biológicas de una de las zonas más ricas en especies dentro de la región pampeana, donde se desarrollan las sierras.
Para realizar los trayectos de mayor intensidad y esfuerzo cuentan con guías especializados que acompañan a grupos de por lo menos 5 personas.
Dentro del área protegida se desarrolla una Reserva Natural a la que se puede acceder en vehículo siguiendo un sendero señalizado de casi 7 Km.
Al finalizar este camino se continúa a pie haciendo un trayecto de 2 Km, lo que nos va a permitir llegar hasta la zona de cuevas.
Las dos cavernas más importantes que se pueden visitar son la del Toro, que permite introducirnos en la roca hasta casi una profundidad de 30 metros y la otra es la Cueva de las Pinturas Rupestres que preserva en su interior muestras de arte correspondiente a los aborígenes regionales.